Sofía Arranz es vallisoletana y vive en Canadá, donde acaba de incorporarse como científica cuántica a Xanadu Quantum Technologies, una empresa de computación cuántica con sede en Toronto.
Licenciada en Física por la Universidad del País Vasco, dio sus primeros pasos internacionales el último año de carrera, durante el intercambio en Queen’s University, en Kingston (Canadá).
Fue allí donde conoció a quien posteriormente se convertiría en su supervisor de postgrado. Tras regresar a España en 2019 para finalizar sus estudios, volvió a Canadá en 2020 para cursar un máster y un doctorado, especializándose en óptica cuántica.
Al completar su formación, comenzó a trabajar como investigadora postdoctoral en Queen’s University. Tras varios años de experiencia en el ámbito académico, acaba de dar el salto al sector empresarial, donde continúa desarrollando su trayectoria en el ámbito de la computación cuántica.
¿Qué esperas encontrar en la Red del Talento Vallisoletano en el Exterior y cómo te gustaría contribuir desde Canadá?
Conocí la Red del Talento Vallisoletano en el Exterior a través de LinkedIn y me pareció una iniciativa perfecta para mantenerme conectada con Valladolid, no solo desde el punto de vista personal, sino también profesional.
Hay muchísimo talento vallisoletano repartido por el mundo. Me gustaría poder descubrir qué hacen otros miembros de la Red y establecer conexiones con personas que puedan compartir intereses o inquietudes profesionales.
Mi campo de trabajo se encuentra en un ámbito muy emergente, donde las colaboraciones son esenciales para impulsar su desarrollo. Por eso, si encuentro a otros profesionales vallisoletanos que trabajen en mi sector o en mi región, estaré encantada de intercambiar ideas y explorar posibles colaboraciones.
También puedo aportar mi experiencia en las distintas etapas de formación y desarrollo profesional en Canadá.
He pasado por el proceso de estudiar, realizar un doctorado, desarrollar una carrera investigadora y, ahora, incorporarme al sector empresarial. Creo que ese recorrido puede resultar útil para otras personas que estén pensando en estudiar o trabajar en Canadá, aunque muchas de las experiencias y aprendizajes puedan aplicarse también a otros destinos internacionales.
¿Qué es lo que más echas de menos de Valladolid y cómo te gustaría seguir vinculada a la ciudad en el futuro?
Lo que más echo de menos de Valladolid es, sin duda, a mi familia y amigos. También añoro mucho el estilo de vida, más relajado, y, por supuesto, la comida y el clima.
Canadá me ha permitido crecer mucho profesionalmente y me ha ofrecido oportunidades que han sido muy importantes para mi trayectoria, pero la calidad de vida de Valladolid es difícil de igualar.
Llevo ya unos cuantos años fuera y he ido construyendo mi vida en Canadá, tanto personal como profesional.
Aun así, creo que la idea de volver algún día está presente, de una forma u otra, en muchas de las personas que vivimos fuera. No descarto regresar en el futuro si surgiera una buena oportunidad laboral que encajara con mi trayectoria.
Mientras tanto, intento mantener una relación cercana con Valladolid, sobre todo a través de mi familia y mis amigos, y escaparme de visita siempre que puedo. Formar parte de la Red es también una manera de mantener ese vínculo y de seguir conectada con el talento y las oportunidades que surgen desde mi ciudad de origen.