Isabel Llanos es ingeniera de Telecomunicaciones por la Universidad de Valladolid y desarrolla su carrera profesional en Suiza, donde trabaja en el departamento de IT de The Global Fund, una organización internacional con sede en Ginebra.
Especializada en transformación organizativa, gobernanza, gestión de servicios y mejora de procesos, se incorporó a la Red del Talento Vallisoletano en el Exterior con el objetivo de conectar con otros profesionales, compartir conocimiento y tender puentes entre Valladolid y el ecosistema internacional.
¿Qué esperas encontrar en la Red del Talento Vallisoletano en el Exterior y cómo te gustaría contribuir desde Suiza?
La Red es una iniciativa muy valiosa para conectar a personas de Valladolid que, desde distintos países y sectores, pueden compartir experiencias, generar oportunidades y contribuir a proyectar el talento de nuestra ciudad más allá de sus fronteras.
Quienes vivimos fuera mantenemos muchas veces un deseo muy profundo de seguir vinculados a nuestra tierra y de aportar, aunque sea desde la distancia.
A través de la Red confío en encontrar a otros profesionales vallisoletanos que desarrollan su carrera en el ámbito internacional y explorar posibles colaboraciones relacionadas con la transformación organizativa, la innovación, la gestión del talento, la tecnología, el liderazgo femenino, las organizaciones internacionales y el desarrollo profesional.
También quiero poner mi experiencia a disposición de empresarios y emprendedores vallisoletanos que estén intentando abrirse camino en el mercado suizo, especialmente en la zona francófona. La Red puede servir como puente para compartir conocimiento local, facilitar contactos y contribuir a promover aquí marcas, productos e iniciativas de Valladolid.
Creo que puedo aportar valor compartiendo mi experiencia en entornos internacionales, en procesos de transformación y en la gestión de equipos y servicios en contextos multiculturales. También me gustaría contribuir a demostrar cómo el talento vallisoletano puede tener un impacto relevante en organizaciones globales sin perder nunca la conexión con sus raíces.
¿Qué es lo que más echas de menos de Valladolid y cómo te gustaría seguir vinculada a la ciudad en el futuro?
Lo que más echo de menos de Valladolid es, sin duda, mi familia. Vivir en el extranjero te hace darte cuenta aún más de lo valioso que es tener cerca a quienes quieres. También añoro la vida cotidiana de la ciudad, sus calles, sus cafés, su gastronomía y esa forma tan nuestra de relacionarnos. Incluso esa sensación de pertenencia, de conocer los lugares, las costumbres y el ritmo de la ciudad.
Valladolid sigue siendo mi casa. Aunque mi vida profesional esté actualmente en Suiza, nunca he dejado de sentirme profundamente vinculada a la ciudad. No descarto volver en algún momento o desarrollar de nuevo parte de mi carrera profesional vinculada a Valladolid.
Mientras tanto, me gustaría mantener y fortalecer esa conexión a través de proyectos, colaboraciones, iniciativas de mentoría o cualquier otra oportunidad que permita tender puentes entre Valladolid y otros entornos profesionales internacionales.